
Desde muy antiguo hay referencias a las sirenas. Seres de una extremada belleza externa que atraian a los marineros con sus cánticos.
Estos, no pudiendo resistir el embrujo terminaban casi siempre muertos al nufragar sus barcos en las rocas.
Solo el genial Ulises (no el de Joyce, si no el de la odisea) logró resistirse a su influjo... Se ató al mastil de su barco y se tapo los oidos con cera de abejas. Aun asi le costo horrores.
Pensareis que la clase de mitologia no viene cuento pero viene.. y tanto que viene... He descubierto un nuevo sindrome. el sindrome del canto de sirenas. Lo padezco yo y todo aquel que se deje engatusar por las buenas palabras de los bellisimas sirenas (lo que hoy en dia llamariamos Hermosas mujeres).
¿Por que ante un una chica bueno le presuponemos ciertas cualidades como simpatia, bondad etc...es sin duda el efecto del síndrome. Y luego pasa lo que pasa. Frias, malas personas o egoistas las hay de todos los aspectos...
Asi que prevenidos quedais, los sirenas existen... y la cera de abeja esta vez no sera efectiva... El unico remedio es pensar con la cabeza y no con el corazon, tomemos distancia de la situación e intentad ver las cosas con objetividad... Es un mensaje de un sufridor del sindrome.